Cada 10 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental, una oportunidad para reflexionar sobre la importancia del bienestar emocional en todas las etapas de la vida. En el ámbito educativo, este día nos invita a mirar con especial atención el rol que cumplen las familias y las escuelas en el cuidado integral de niños, niñas y adolescentes.
La familia es el primer espacio de contención emocional: donde se construyen los vínculos, la autoestima y la confianza para enfrentar el mundo. Desde allí nace la capacidad de reconocer y gestionar las emociones.
La escuela, a su vez, es un lugar privilegiado para reforzar este desarrollo. A través de la convivencia, la orientación y el acompañamiento psicosocial, los equipos educativos contribuyen a formar comunidades más empáticas, respetuosas y conscientes del valor del bienestar emocional.
Promover la salud mental no es tarea de uno solo, sino el resultado del trabajo conjunto entre familia, escuela y comunidad. Cuidar las emociones también es educar 💚